Entrada destacada

El día que los inconscientes ganaron

martes, 14 de enero de 2014

Todos los días sale el sol



Está todo tan mal que uno no se acuerda de cuando todo estaba mejor, y la realidad pierde el sentido. Mientras más la observas, más se convierte en sinónimo de ficción.


Todos los días sale el sol y cada vez esta antigua ciudad se vuelve más desértica, mientras su alcalde reposa su gran barriga en su despacho.
Parece que los días de cerveza y música en las calles llegan a su fin, parece que éstas piden sangre y parece que hay que hacerla correr. Pero como es de costumbre por estos lares, las cosas no serán como parece.
El dinero regresará, llenando de esperanza el corazón de la buena gente y malversando la mente del avaricioso, que gritarán al unísono alabanzas a los que devolvieron la grandeza a la nación.
Los niños que hoy no entienden por qué son pobres, dejarán de serlo y olvidarán que lo fueron, y los padres de estos niños rezarán para no volver a serlo.
Mientras los que se niegan a creer la mentira serán etiquetados por los que creen tener derecho a juzgar y las fuerzas del orden seguirán protegiendo a los ladrones que, más allá de robarnos dinero, nos han robado el futuro y la inocencia.

Y yo, que ya solo me considero ser humano, espero estar a veces lejos y a veces cerca, rodando como una piedra, lleno de recuerdos y cosas por hacer, pensando que algún día esos nombres que hoy resuenan en las noticias, no serán más que carne y huesos descomponiéndose bajo tierra, o ceniza. Y yo lo presenciaré, con una sonrisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario