- Yo he tenido que trabajar duro todos los días de mi vida. Y, ¿de qué puedo presumir? De este maletín y este corte de pelo. ¿De qué puedes presumir tú tras una vida de pereza e ignorancia?
- ¿De qué?
- De todo. Una casa de ensueño, dos coches, una mujer guapa... un hijo que es dueño de una fábrica, ropa elegante... y langosta para cenar. Y, ¿te mereces algo de eso? No.
- ¿Qué quieres decir?
- Quiero decir que tú eres el problema de Estados Unidos, Simpson. Te dejas llevar por la vida, haces lo menos posible... chupándole la sangre a gente decente y trabajadora como yo. Si vivieses en cualquier otro país, ya te habrías muerto de hambre. Eres un farsante. Un auténtico farsante.
- ¿De qué?
- De todo. Una casa de ensueño, dos coches, una mujer guapa... un hijo que es dueño de una fábrica, ropa elegante... y langosta para cenar. Y, ¿te mereces algo de eso? No.
- ¿Qué quieres decir?
- Quiero decir que tú eres el problema de Estados Unidos, Simpson. Te dejas llevar por la vida, haces lo menos posible... chupándole la sangre a gente decente y trabajadora como yo. Si vivieses en cualquier otro país, ya te habrías muerto de hambre. Eres un farsante. Un auténtico farsante.